| |
La sangre es indispensable para vivir. Su papel es tan esencial que la
disminución de su volumen o la alteración de alguna de sus funciones pueden
poner en peligro la supervivencia del organismo; es decir, la sangre es sinónimo
de vida porque no existe vida sin ella.
Es imprescindible aportar al
accidentado o al enfermo los elementos que le falten y recuperar la función
alterada. Esta operación se denomina transfusión sanguínea.
La donación de
sangre, gesto generoso y desinteresado, es hoy por hoy, la única forma de salvar
la vida o recuperar la salud para cualquier persona que sufra un deficit de
componentes sanguíneos.
Donar sangre no representa ningún riesgo para el
donante a condición de disponer de buena salud. El material médico utilizado es
estéril y de uso único, eliminándolo una vez usado.
|